Al Curro Corriendo

La primera web en español para gente que va al trabajo corriendo.
The first website in spanish for run commuters.

Correr por necesidad

Hace unos días recibí un correo de mi gran amigo Miguel comentándome las distintas situaciones en su vida en la que ha ido corriendo al trabajo y, además, mostrándome un punto de vista distinto, en otro país distinto a España. Transcribo su texto:


Cuando vivía en Granada solía ir corriendo al entrenamiento de natación en Fuentenueva, solo media hora, pero me servía para completar el entrenamiento de triatlón: ir a nadar corriendo y hacía las dos partes en una. Como tú dices ganaba mucho tiempo.


Cuando vivía en Gran Canaria hubo semanas que tuve que ir al entrenamiento del equipo corriendo de forma forzada, era mi único transporte. No nos pagaban y no había dinero. El poco que tenía había que gastarlo en comida y no en gasolina para el coche que me puso el club. Así que era la única forma de ir al trabajo. Era en torno a una hora corriendo entre los pueblos de Arianaga (donde vivía) y Vecindario. Le cogí gusto y lo que fue como algo forzado por la economía siguió siendo algo que me encantó.

Ahora en Suecia sigo con la misma mentalidad y además aquí todo son facilidades para ello, además es común que la gente vaya corriendo o en bici al trabajo. Las ciudades están llenas de carriles adaptados para ello y acondicionados cuando hay nieve o hielo. Una pasada. También entre pueblos y localidades hay carriles paralelos a la carretera para bicis y corredores. La bici es el medio de todos los niños y jóvenes que van a colegios e institutos, aquí no hay padres que llevan en coche a los niños al cole. Yo voy en bici a todos lados y aporta mucho a mi particular calidad de vida. En Málaga ir en bici por la ciudad era un imbécil que molestaba en la calzada junto los coches, aquí las bicis tienen prioridad y respeto. Me parece un lujo, y no un fastidio, poder ir corriendo o en bici al trabajo... Y un lujo es también este blog.



Gracias Miguel Beas por tu aportación. Tú haces grande este mundo.

¿Medio de transporte o entrenamiento?

No, primero es un medio de transporte. Tal vez debería decir que siempre me ha gustado el deporte y que soy profesor de Educación Física. Puede que te interese que he participado en ocho ultramaratones (aunque solo he terminado cinco) y que un día hice un maratón en menos de tres horas y cuarto. Me encanta la montaña y he subido cuatro picos de más de cuatro mil metros. Pero eso no importa. Lo que importa es lo que tú puedes hacer por sentirte bien y mejorar un poco este mundo.

No obstante, no viene mal algún tipo de "sistematización". Un registro histórico de lo que haces, así como tu coche tenía ese cuentakilómetros que, afortunadamente, cada vez avanza más lento. Con ayuda del reloj al que hago mención en el capítulo de "material" podemos elaborar una tabla de "excel" como la que muestro aquí y que refleja mi actividad física del pasado mes de febrero:


Como podéis ver, en la columna azul anoto el desnivel positivo que hago cada día (en metros). Lo remarco en azul porque es, posiblemente, el factor más decisivo. Luego anoto otros componentes como el tiempo total, el tiempo ascendiendo, la distancia o el desnivel negativo. Algo parecido hago con los metros en bici. Y también añado una columna para otras actividades.

Con este sistema llegareis a conclusiones interesantes: yo, por ejemplo, desconocía que podía subir más de cinco mil metros ¡en menos de un mes!

La Llamada

Si estas leyendo esto, hay muchas posibilidades de que hayas echado un vistazo a alguna de las otras entradas. Mantengo una leve esperanza de que tú también sientas algo que te empuja a luchar desde tu ciudad, tu pueblo, tu barrio o tu calle.

Mientras la mitad del mundo se muere de hambre, la otra mitad compra productos contra el estreñimiento. Algunos gastan una importante suma de dinero para viajar lejos, y desconocen el paraíso escondido al final de su avenida. Otros se hacen socios de un gimnasio, y van hasta él en coche, para ponerse a correr sobre una cinta sin fin.

Puede que tú también pienses que el grado de estupidez humana está tocando techo. Y, tristemente, tú y yo colaboramos en ello.

Si has llegado a esta línea, tal vez te plantees ir al curro (o al gimnasio, o a casa de tus padres, o a la playa...) corriendo. Al principio te mirarán raro, con una cara entre incredulidad, admiración y pena. Muchos, la mayoría, pensarán que es solo algo temporal, que desaparecerá con la primera molestia, la primera llovizna, el cambio horario o una mala digestión.

No está bien visto hacer ciertas cosas. Llegar sudando a un sitio donde ya tienes preparada una buena ducha, con más ánimo que los que se acaban de levantar y con más ganas de empezar de nuevo nada más salir de la oficina. Con la energía justa y necesaria para centrarte en el trabajo. Salivando poco antes de dar de mano porque ya estas pensando "en esa rampa infernal", "en ese descenso vertiginoso" o en esa recta que hoy, precisamente hoy, puede hacerse más corta que nunca con un tiempo demoledor. Porque hoy puedes bajar tu marca. Cada día un nuevo desafío personal.

Te aseguro que la gente que te rodea se acaba acostumbrando. Al final asumen que tu vehículo son tus zapatillas y que para ti no hay nada más cómodo que una buena panzada de correr. Puede que otros compañeros se unan a ti. Y pasareis a ser el doble, o el triple. De todos modos tu objetivo no es dogmatizar nada, "si ellos no corren, ellos se lo pierden".

Y además, no consumes. Desde tu pequeña afición le pegas un puntapié a los gigantes petroleros, a las marcas de coches (que, además, se las dan de ecológicos: ¿alguien me puede explicar cuanto contamina la fabricación y la eliminación de una batería eléctrica de coche? silencio absoluto), y, si me apuras, al gobierno de la nación que no para de subir los impuestos de los carburantes... aunque inviertan una cantidad ínfima en energías renovables, carriles bici y vías verdes, y cada vez le den menos importancia a la Educación Física en las aulas.

Si tú también crees que los "run commuters" tenemos algo que decir en un mundo cada vez más sedentario, no estás solo.

Envíame tus reflexiones, tus rutas, tus soluciones o tus alternativas y las publicaré en "alcurrocorriendo.blogspot.com"

El primer blog en español para la gente que va corriendo al trabajo.

El material


El material te condiciona. Un buen material te permitirá llegar sano y salvo una fría madrugada nocturna y un mal material hará que te des la vuelta. El material está condicionado por tus horarios y por tu entorno pero, generalizando, un run commuter necesitará utilizar tarde o temprano lo siguiente:
  • Zapatillas de correr.
  • Calcetines de deporte y ropa interior (claro está…).
  • Pantalones o mallas cortas de deporte.
  • Pantalones o mallas largas de deporte. En mi caso no uso, si hace mucho frío suelo combinar unas mallas “estilo pirata” con medias de compresión, utilizadas en deportes de resistencia.
  • Camiseta de manga corta. Mejor si es de poliéster, el algodón absorbe la humedad y si se levanta una leve brisa… acabarás muriéndote de frío.
  • Camiseta de manga larga. Los mismos comentarios que para la manga corta.
  • Forro polar. Liviano, el frío que hace en la puerta de tu casa o de oficina antes de salir siempre será menor cuando lleves diez minutos corriendo. Si un forro polar liviano no vence el frío, combínalo con la chaqueta cortavientos.
  • Chaqueta cortavientos (con capucha, mejor).
  • Braga o gorro. La braga es más polivalente que el gorro, hasta el punto de que si te sobra te la lías en la muñeca y ya está.
  • Frontal (linterna para la noche). Sin luz no puedes correr. Si es de noche y atraviesas una zona sin farolas… necesitas un frontal. Los hay con batería recargable y con avisador de la batería disponible (casi imprescindible).
  • Riñonera o pequeña mochila de raids o carreras de montaña (te permite transportar un poco de dinero, el móvil, las llaves, el abono de transporte público, algo de agua, material para el trabajo, música, etc.).
  • Reloj. Y si tiene altímetro y/o GPS, mejor que mejor.
  • Móvil. Opcional, pero recomendable.

Otros Medios de Transporte


A veces, son los horarios lo que no nos permite ser run commuters plenos, pero otros medios de transporte nos pueden ayudar a poder serlo aunque sea solo un poco:

  • Bicicleta. Tal vez tengas que dejar de ser un run commuter algún día, para convertirte en un bike commuter. Las ventajas de la bici son casi infinitas: la más rápida en medio urbano, cero emisión de gases, fácil de aparcar (la puedes meter en la oficina, mejor si es plegable), mantenimiento barato, cero impuestos, se puede combinar con muchos transportes públicos… Para los run commuters presenta dos desventajas: siempre que haya un viaje de ida, tiene que haber uno de vuelta (ese día, u otro) y no sube escaleras.
  • Transporte público. Presenta varias ventajas: no hay que aparcarlo, te puedes olvidar de él tras hacer el trayecto que te interesa, su precio suele ser reducido (más si posees algún tipo de abono que no debes tardar en sacarte). El transporte público también te puede ayudar en caso de lesión (corre siempre con el abono encima, te puede sacar de un apuro) y, en muchos casos, te permite viajar con bicicleta (aunque no sea plegable). No obstante, presenta también varias desventajas: los horarios quizás no sean los más interesantes, las paradas no siempre están al lado de la puerta, y si llegas tarde… lo has perdido.
  • Compartir vehículo. Es interesante. Compartes vehículo y conversación, pero no olvides que la gente quiere que otras veces tú ofrezcas tu vehículo, y, desgraciadamente, no se refieren a tu bici. No obstante, es más ecológico que utilizar un coche para una sola persona.
  • Tu coche. Si decides llevarlo en la ida, es muy probable que también tengas que hacerlo en la vuelta, a no ser que tengas un buen aparcamiento protegido. Decidas lo que decidas, el coche propio es la peor opción. La más contaminante. La más cara. La más aburrida. La más sedentaria. La más estresante.

El Entorno


Es lo más importante a la hora de convertirte en un run commuter. Especialmente el lugar de trabajo, pero además tus horarios, las posibilidades de desplazarte por otros medios, la meteorología… decidirán tus alternativas, que oscilarán desde un run commuter pleno (todos los trayectos corriendo) a un run commuter eventual.

Si decides hacer el camino de ida al trabajo corriendo necesitarás un lugar para ducharte y cambiarte de ropa. Tal vez en el sitio, o tal vez en un polideportivo cercano (muy cercano). En mi caso, tuve que arreglar un viejo y destartalado cuarto de baño, con un váter y un lavabo que goteaban, y una ducha rota de la que solo salía agua fría por culpa de unos paneles solares en mal estado. En ese sitio adapté un armario, utilizando unos muebles que nadie usaba en el centro, y hasta puse una escobilla y un portarrollos de acero cromado que me cargué en mi casa por culpa de usar aguafuerte.


La cosa es más fácil si solo decides hacer el camino de vuelta. Solo necesitarás un sitio para cambiarte de ropa (a no ser que decidas correr con lo puesto), y donde dejar la ropa del curro.

Si decides hacer ambas cosas, la cosa se complica: deberás dejar ropa en el centro de trabajo que tendrás que recoger de vez en cuando (para lavarla y para que no te vean siempre con lo mismo). También es muy interesante que cuentes con un lugar donde se pueda secar la ropa que utilizas para correr mientras trabajas, así podrás ponértela a la vuelta. Lo máximo es poder lavar a mano la ropa de secado rápido (en la misma ducha, o en un lavabo), para poder tenerla limpia y seca al final de la jornada laboral, o para cuando decidas volver a ponértela en el camino de vuelta (tal vez otro día).

En mi caso, combino las tres circunstancias: hay veces que solo hago el camino de vuelta, otras veces solo el de ida y otras veces ambas. Eso sí, dispongo de un patio orientado al sur donde puedo tender la ropa tras lavarla a mano en la ducha.

El Trayecto

El número de caminos que lleva a mi casa es infinito (y el número de caminos que lleva a la tuya también). Pero sólo uno es el más corto, el más rápido o el más divertido. El material necesario para responder a esto puede oscilar desde la simple observación hasta un receptor GPS medio. Y el tiempo necesario para averiguarlo puede ser una tarde o toda la vida. En mi caso disponía del siguiente material específico:

  • Reloj de pulsera Suunto X6, con cronómetro y altímetro.
  • GPS Etrex Venture HC, de Garmin.
  • Mapas de Martos, Torre del Campo y Jaén, del Instituto Geográfico Nacional.
Tras varios meses de pruebas, intentos fallidos y reflexiones delante del mapa, estas fueron mis conclusiones:

El Camino Mozárabe: el más rápido (63 minutos sentido casa, 74 a la inversa)
El Camino Mozárabe (tramo del Camino de Santiago Mozárabe), no siempre resultó ser el más evidente. Poca gente del entorno lo conoce, y menos por ese nombre. El trayecto mide 14’24 kilómetros (casi diez por asfalto y el resto por pistas en buen estado), 455 metros de desnivel positivo en sentido curro, y 220 en sentido casa. No es íntegramente Camino Mozárabe, ya que mi objetivo es desplazarme entre mi trabajo y mi casa, no conseguir la bendición del santo.



El Camino del Vicario (73 minutos sentido casa)

Llegué a obsesionarme con esta ruta, actualmente trato de convertirla en la más rápida. Las veredas estrechas, la vegetación abundante y una rampa infernal con forma de cortafuegos se han convertido en sus principales atractivos. 14’38 kilómetros (más de siete por en medio bosque, campo de vegetación baja y olivar con buenas vistas). 627 metros de desnivel positivo en sentido curro y 428 en sentido casa.

Presenta unas cuantas cuestas bastante bonitas y duras, la más intensa la que sube (sentido Jamilena-Jaén) desde el "Barranco del Megatín", aquí teneis el vídeo:



La Vía Verde: para la bicicleta (33 minutos sentido casa, 47 a la inversa)
Con una media de más de 30 kilómetros por hora puedo hacer en bici este trayecto de poco menos de 18 kilómetros, 255 metros de desnivel positivo en sentido curro y 58 en sentido casa. Me he caído dos veces. Ideal para cuando no se tiene mucho tiempo. Aunque a pie tardo unos 90 minutos. Hacer esta ruta con mi bici de ciclocross es un placer; si la haces sentido casa, casi vuelas a 40 km/h.

El Pilar de los Potros: el más corto y el más montañero (96 minutos sentido casa)
Hay ciertas aficiones, como la montaña, que algunos solo podemos disfrutarlas los fines de semana, a no ser que conozcamos estas alternativas. El camino por el Pilar de los Potros tiene 13'95 kilómetros y un desnivel de 587 metros en sentido casa y 834 en sentido contrario. Atraviesa bosques y cortafuegos y sube y baja un par de barrancos, también cruza un olivar. No atraviesa ningún casco urbano. Ideal los días que el tiempo sobra y el sol brilla en el cielo. Bastante dura para uno que no esté acostumbrado. Preciosa. Adictiva. Ideal para mis entrenamientos para el Ultra Trail el Mont Blanc.

Filosofía


Porque ahorro tiempo. Antes dedicaba gran parte de mi tiempo libre al entrenamiento, ahora mi tiempo libre finaliza justo antes de pasar por la puerta del curro y empieza nada más salir. Si no eres aficionado al deporte, también puedes hacer este planteamiento: según los sindicatos, la jornada laboral comienza al salir de casa y termina al llegar a ella. Si decides ir y volver corriendo o en bici, pasarás a ser deportista profesional.

Porque contamino menos. Dejo de liberar casi cuatro kilos de CO2 a la atmósfera cada día que voy y vengo del curro a pie o en bicicleta. Es cierto que la construcción, distribución y destrucción del material que uso y desgasto (zapatillas, bicicleta…) generaron y generarán polución… pero infinitamente menos que el coche.

Porque ahorro dinero. Casi dos euros por trayecto. Por no hablar de las averías del coche que no llego a conocer (la última, hace más de un año, me costó 500 euros). La bicicleta me ha costado 400 euros y el resto del material… pues es bastante barato. Me he llegado a plantear vender el coche.

Porque estoy de mejor humor. Ya no tengo que cuadrar mis días para meter entrenamientos que acaban a las tantas. Puedo pegarme mis buenas siestas y pasar más tiempo con mi pareja y mi familia. Como lo que me apetece. Y eso que entreno más que antes.